Relato tomado de el Libro: De Fiesta Por Jalisco/ Fiestas y tradiciones/( Silvia Quezada)

ATENGUILLO
Es una pequeña población que se ubica en la región Sierra Occidental del
estado, a no más de tres horas de viaje en camión desde la ciudad de Guadalajara. Según el último registro del
INEGI, tiene una población de 4 318 habitantes.
Su nombre proviene del diminutivo de Atengo, que significa «quelite a la
orilla del agua». Colinda al norte con los municipios de Mixtlán y Mascota; al
sur con Tomatlán y Cuautla; al este con Mixtlán y Atengo y al oeste con Talpa
y Mascota. Fue fundada en el siglo VI por los indios toltecas. Se decretó como
municipio el 20 de marzo de 1885.
Nos internamos a pie en el pueblo hasta que nos topamos con dos leones
de cantera que conmemoran la visita del exgobernador Aceves,a la población.Luego, un breve andador nos
encamina a la pequeña y acogedora plazaprincipal de la localidad, donde se encuentran, además de un bello
kiosco, un tendido de puestos de comida en murmullo
milenario de mercado, luego el templo y la presidencia municipal. Nos dirigimos a esta última y encontramos
en su interior a un señor muy amable, regordete y con lentes del más grande
aumento: se trata de Raúl Briseño Parsifal, encargado del archivo de la población
y de asuntos culturales diversos, «por el mismo precio», quien desde
hace más de diez años radica en la población a la que «sólo iba por tres meses
». Se ríe y notamos cierto pudor en sus palabras, «yo no soy de acá» nos
dice, «pero lo conozco más que cualquiera», y eso es porque ha escrito tres
tomos monográficos de Atenguillo.
Al tiempo en que el anciano comienza su relato caminamos por calles
empedradas; en la plaza un par de jóvenes tejen redes para pescar… Atenguillo
perteneció al tlatoanazgo de Cuyutlán, se le encomendó al español Francisco
Cortés de San Buenaventura y se volvió dependiente de la alcaldía mayor de
Guachinango (habían descubierto algunos yacimientos minerales y adquirió
obviamente su municipalidad, debido a aquella antigua filia metálica de los
conquistadores); pasado el auge minero, dependió de Mascota, para ser elevado
a la categoría de municipio en 1885.
Las fiestas patronales se llevan a cabo del 21 al 29 de septiembre. El
pueblo se encuentra dividido en cuatro «cuarteles» o barrios, que se organizan
para pagar y celebrar la fiesta los días que dura. El primer día generalmente
le toca a la presidencia del municipio, posteriormente a los cuarteles y de
manera invariable, al final, a los hijos ausentes. La fiesta se caracteriza, como
en la mayoría de los pueblos, por las misas de alba, misa de nueve de doce y misa de ocho,
cohetes y repique de campanas, peregrinaciones diarias de cada una de las 46
Fervor religioso de la planicie a la montaña 55
localidades en las que se divide, además de las tradicionales bandas y mariachis
que llegan de diferentes regiones a la celebración de bailes que tienen verificativo
en la propia plaza de la población, para los que por supuesto no se
necesita invitación.
En la Semana Santa se acostumbraba montar cuadros plásticos de los
eventos más importantes de La Pasión; sin embargo, este año parece nacer
una nueva tradición, con la representación del viacrucis viviente,
en el que se cuenta
con la participación
de la población en
general.
En el caso de la
celebración de la Virgen
de Guadalupe, la dinámica es
similar a la de las fiestas patronales:
cada uno de los cuarteles se reparte una
de las apariciones de la virgen
y la representa en la plaza del pueblo.
Se ha ido arraigando también,
con la elevación de Juan Diego a los altares, una fervorosa
devoción para con el santo indígena, y la gente acude en estos días, que van
del 9 al 12 de diciembre, a gestionar favores divinos.
Recuerdos de Atenguillo, Jalisco

El Atenguillo en mis años mozos fue muy significativo, recuerdo que antes para anunciar el
cine pasaba una camioneta con una bocina anunciando por todo el pueblo la película de la
noche, (las de chente eran las de éxito rotundo) recuerdo también que la escuela en ese
entonces de puras niñas fungía como cine y tenias que llevar tu sillita de madera o banco y un
buen gabán para el frió de la noche al terminar la película por supuesto los tamales de maíz y
el atole calientito, era muy emocionante ver a toda esa gente caminar por la noche en las
calles empedradas donde tus padres y los míos se saludaban o donde tu saludabas a tus
amigos y familiares, en fin en el pueblo todos se conocían o por lo menos de vista como
ahora,; recuerdo que en los portales y postes de la plaza colocaban los anuncios y carteles de
las películas siempre con letras grandes y colores llamativos… también recuerdo las viejas
bancas de mármol gris que tenían nombres de personas forjadoras de Atenguillo, muchos
Mariscal, Dueñas, Curiel, Topete, Ramos muchísimos mas apellidos y cuantos años nos
duraron esas bancas, recuerdo que por las noches las tijerillas eran atraídas por los faroles
de la plaza y estas te caían por centenares en el pelo, recuerdo que antes había mas gente
que ahora dando vueltas en la plaza ya saben las mujeres en un sentido los hombres de otro
listos para pedir una vuelta, yo creo que quizás por que era un chaval la gente se me hacia
mas, como olvidar las paletas de arrayán y esa rocola de la paletería que siempre tocaba
discos de acetato alguna canción de dolidos, del río recuerdo la pesca de bagres con tarraya
de mi tío y allí mismo te llevabas una olla y te hacías un buen caldo de pescado, recuerdo
también las peregrinaciones a Talpa en donde alguna vez recorríamos ese peligrosísimo
camino por la Cruz de Romero y sus voladeros, ahora muchas cosas han cambiado pero los
recuerdos siguen guardados así como los tuyos.

Oscar Dueñas
Otra de nuestras lindas tradiciones por la noche se
desarrolla en la plaza principal, cuando sus mujeres
ataviadas en sus mejores galas los días Domingo se
juntan y empiezan a dar vuelta a el lado izquierdo, de
el kiosko, mientras que los hombres de el lado
derecho, cuando a el hombre le gusta una muchacha
empieza a ponerle confetis en el cabello y de paso
ocasionalmente se lo acaricia, entonces la
muchacha tiene el tiempo para pensar si le gustaría
conocer al el muchacho porque sabe que pronto le
pedira una vuelta, y si le gusta le contestará que sí y
si no esta segura  pues le dirá el típico “A la otra”. Y si
el muchacho es insistente lo conseguirá y si no pues
simplemente “No”. Mientras esto transcurre los
padres estan sentados en las jardineras cuidando a
sus hijas que pasen cada vuelta y para mirar con
quien andan, mas tarde cuando llegan las 10:00 de
la noche normalmente todos se empiezan a ir
entonces viene otra linda parte de la conquista el “Te
acompaño”. Y esto significa acompañarte hasta la
puerta de tu casa y en el trayecto tienes que caminar
adelante o atrasito de los papas de la muchacha. Y
solo te dan como 15 minutos para despedirte y
muchas veces se estan asomando por la ventana asi
que hombres con cuidado.
En Atenguillo una de las tradiciones que ha
perdurado a lo largo de los años, es ir a pescar ya
sea con tarralla o con anzuelos, y sirve de
distracción para las familias, que hacen uso de la
sombra de los sauces que estan a la orilla de el
río, es muy bonito pasar el día abajo de un saus,
quizas leyendo un libro o simplemente
observando a sus hijos jugar y bañarse mientras
que los hombres pescan, para ahi mismo hacer
un caldito de pescado, o unos pescados asados.
Y por otro lado algunas personas de el pueblo
hacen unas tarrallas lindisimas llenas de    
                             colorido.                                               
   
Costumbres que perduran

Cuando ha de llevarse a cabo una boda, la novia camina desde su casa hasta el templo, en compañia de sus padres, padrinos, damas y mariachi.

Todavía es común entre los jóvenes llevar serenata a sus novias,las mismas que esperan tras las rejas de su ventana.

Las fiestas patronales son la ocasión perfecta para reunir a los “hijos ausentes” del  pueblo. Y para que las muchachas solteras tengan oportunidad de conocer
nuevos muchachos, de los alrededores o de los hijos ausentes que regresan.

Para celebrar el día del niño, en la escuela primaria se llevan a cabo bautizos para muñecas, para lo cual una niña se viste de sacerdote, y realiza la ceremonia,
pronunciando “yo te bautizmo con agua de chorizo que te llames …“ (el nombre de la muñeca)  y el compadrazgo en ocasiónes  perdura toda la vida. Por la tarde
en el sálon de la precidensia municipal se sirve un rico pozole con un vaso de agua de jamaica, humm y tambien se regalan jugetes para todos los niños.

Para el día de la Independencia se celebran una gran diversidad de juegos infantiles alrededor de la plaza municipal tales como: El palo encebado, que consiste
en escalar un gran poste encebado que al final tiene algunos premios.  Otro es que se sueltan cerditos por toda la plaza y quien los pueda agarrar son suyos,
pero es difícil pues son muy escurridizos, o dinero que se pone en harina y tienen que sacar las monedas con la boca, tambien existen algunos como mirar quien
se puede comer más rápidamente un plátano y al final es recompensado con un premio.

Al final de la celebración de un bautizmo, es tradición que los padrinos avienten en el atrio morralla (monedas) para todos los niños presentes,  algunas veces
descalabrando en la cabeza a más de uno.


                                                                                                                                                                                                      Extractos tomados de el libro:
                                                                                                                                                                                           “Atenguillo” por María Eva Topete Chávez
                                                                                                                                                                  



Atenguillo, Jalisco, México.
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